Origen de la Iglesia de Santa Isabel

La Cofradía de Santa Isabel

La Cofradía de Santa Isabel, fue fundada el 19 de marzo de 1904 en la iglesia auxiliar de Nuestra Señora del Pilar.

El capellán don Damián Borobia convocó a los vecinos de este barrio con objeto de formar una Hermandad o Cofradía para el mayor provecho espiritual y bien de sus almas y que sirviera al mismo tiempo de lazo de unión y concordia entre sus habitantes. Decidieron elegir a Santa Isabel, reina de Portugal e infanta de Aragón, por ser hija de Zaragoza y llevar el barrio su Santo Nombre.

Dos son los objetivos de esta Hermandad:

1. La santificación de sus almas honrando a Santa Isabel mediante la celebración de cultos solemnísimos en el día de su fiesta.

2. Procurar alivio a las almas de sus hermanos difuntos mediante la celebración de sufragios.

A esta Hermandad pueden pertenecer lo mismo hombres y mujeres sean de donde fueren y se comprometen a asistir al aniversario general que se celebra cada año, así como, a la primera misa por cada uno de los hermanos difuntos y su acompañamiento al cementerio de Montañana.

La primera cuota que se pagó fue de 3 pesetas al inscribirse y 2 pesetas de cuota anual.

Antes de la festividad salían a pedir donativos a los vecinos del barrio. También había personas que donaban trigo para ser vendido y así sufragar los gastos de la festividad.

Compraban ceras para las achas que acompañaban a los difuntos hasta el cementerio, pagaban la música del día de la fi esta y a lo largo de los años fueron comprando faroles para la procesión, una peana para la imagen de la Santa, estampas, una bandera….

Desde 1912 se venden “cantos bendecidos” al salir de la misa del día de la fiesta.

Han pasado los años y en 2004 celebramos el Centenario de su fundación y el 50 aniversario de la inauguración del nuevo templo.

Esta pudo llevarse a cabo gracias a la colaboración desinteresada de muchas personas, don Ángel Berna sacerdote hijo de Montañana, Diputación Provincial de Zaragoza, Junta de Distrito, Asociaciones del barrio, Grupos parroquiales, Grupo de Tambores de Alfajarín, Grupo de Trompetas y Tambores de Villamayor de Gállego, aportación económica de Ibercaja y CAI, de todos los cofrades y por supuesto de todos los vecinos con su presencia en los actos programados.

La Cofradía invita a participar en aquellas actividades religiosas y festivas que realizan.

La Iglesia Vieja

La iglesia antigua se emplazó alrededor de los locales de la Junta de Distrito y entorno a ella estaban los servicios y el núcleo más poblado del barrio. Se construyó en 1904 y se denominó Nuestra Señora del Pilar Extramuros estando al cargo el párroco Don Damián Borobia y años más tarde por Don Mauricio Castell, La titular era la Virgen del Pilar y los mantos, que no la imagen se guardan en la sacristía de la Parroquia de Santa Isabel. Santa Isabel era una auxiliadora de la parroquia de Montañana. Antes el barrio se llamaba las Ventas, así lo nombraban los de Montañana. Los primeros datos están en los archivos de la parroquia de Ntra. Sra. del Rosario de Montañana.

La constitución de la Cofradía de Santa Isabel se realizó en los locales de la iglesia. Los terrenos fueron cedidos por la familia Figueras a la iglesia con la condición de que ésta estuviera al menos 50 años, por ello con la nueva construcción de la nueva iglesia en 1952 la antigua iglesia se dedico a Centro Cultural parroquial con una gran actividad, allí se hacía cine, había fútbolines, billar, ping-pon. Llamaba mucho la atención el carruaje fúnebre que siempre estaba en los aledaños de la iglesia, el último que lo condujo fue Mariano Pallares Galindo. Santa Isabel al no tener cementerio propio enterraba a sus difuntos en el de Montañana.

Construcción de la actual iglesia

Cuando se terminó de construir en 1954 la iglesia de Santa Isabel, el costo de la obra había ascendido a 700.000 pts. Aportadas en su mayoría por los fieles del barrio y gracias a sus donaciones y tras pagar todos los gastos de construcción y amueblamiento aún sobró la can-

tidad de 8.000 pts. Contando con la colaboración de don Joaquín Martín Artajo del Ministerio

de la vivienda, don Salvador Valiente y don Ángel Berna, natural de Montañana la promovieron, trayendo este último el dinero en su bolsillo desde Madrid. Fue consagrada el 19 de febrero de 1954 por el obispo auxiliar, don Lorenzo Bereciartu. El día 15 de septiembre de 1961, el arzobispo don Casimiro Morcillo eleva la parroquia de Santa Isabel a la categoría de término. Pero no empezó a regir como parroquia hasta el 12 de octubre, festividad del Pilar.

En una de las torres de la Basílica del Pilar y con motivo de la inauguración de la iglesia de Santa Isabel, se colocó una campana con el nombre de “Isabelina”.

El proyecto pertenecía al arquitecto don Lorenzo Monclús, siendo de estilo historicista, con una nave de arcos diafragma de medio punto con óculos en las enjutas que quedan también interioriza-

dos y ábside semicircular con coro alto a los pies. La fachada exterior muestra porche y torre lateral.

Los arcos de ladrillo de la fachada se asemejan a los del claustro de los carmelitas en Salamanca. Esta iglesia se comenzó más tarde que la de San Juan de Mozarrifar y se terminó antes. Se trajo un órgano del siglo XVII de tubos de la antigua iglesia de San Juan y San Pedro de Zaragoza para instalarlo en el coro.

No se sabe que fue de aquel órgano.

En el porche se pensó en poner un ambigú para que sirviese de punto de encuentro antes y después de misa. En el baptisterio, que iba a tener una puerta de acceso diferente, podemos encontrar las iniciales de los sacerdotes que oficiaban cuando se construyo la iglesia. La pila bautismal fue un regalo de la familia Maestro-Ostariz y el primer niño bautizado en ella fue José Antonio Soriano Seral y la primera boda que se celebró fue la de don Pedro Subias Sobradiel con doña Amparo Izquierdo Ramón.

En plena construcción.

Don Fausto Ramón Ejarque, natural de Santa Isabel, pintó sobre el ábside de la iglesia la imagen de Santa Isabel. También realizó las pinturas de la iglesia del Perpetuo Socorro junto con un Cristo en la bóveda de su cripta, restauró las pinturas de Goya en la Cartuja de Aula Dei y la capilla del colegio Calasancio. Esa pintura desapareció en posteriores remodelaciones. La pared blanca que contemplamos ahora cubre las primeras pinceladas de un nuevo mural que había emprendido el pintor Martín Ruiz Anglada, que falleció antes de poder acabar su obra.

En la actualidad su perfil se recorta, coronado por un nido de cigüeñas, como símbolo

de nuestro barrio.

No pudo ser

Una de las propuestas que no pudieron llevarse a cabo fue la creación de un mural con la imagen de Santa Isabel de Portugal en el ábside de la iglesia.

Se aprobó un ambicioso proyecto y, una vez salvada la oposición inicial de una parte significativa de la parroquia, se iniciaron los trabajos.

La idea era trasladar la talla que hay actualmente a un lateral y pintar todo el ábside. El pintor encargado de realizar el trabajo fue Martín Ruiz Anglada, artista de reconocido prestigio especialmente en pintura religiosa. Estaba muy ilusionado con esta obra ya que había sido uno de sus más importantes encargos junto con la de la iglesia de la Presentación y la de Benasque.

De haberse hecho la pintura el resultado habría sido muy parecido a este boceto.

Como primera medida se procedió a la reparación de las grietas que había en el ábside mediante el procedimiento habitual en estos casos, con vendas y escayola sin embargo, esta medida no dio el resultado esperado por lo que se consultó a don Mariano Pemán (el arquitecto que restauró la Seo) que, de forma totalmente desinteresada, nos aconsejó picar todo el revestimiento del muro y enyesarlo, con refuerzo de tela metálica (de gallinero) trabajo que realizó un escayolista que había trabajado con él en las zonas más delicadas de la Seo.

La siguiente operación fue darle un tratamiento superficial previo a la pintura pero tampoco dio resultado y se levantó en varias zonas, nada más empezar a encajar la imagen de la santa. Esto provocó un gran disgusto a Ruiz Anglada, que ya no pudo continuar porque le sobrevino un derrame cerebral.

En vista de las dificultades que presentaba el muro, que no era de ladrillo como se pensaba, sino que era una pared de mala calidad construida por lo que en su día parece ser que había sido una fuente, se planteó otra alternativa que consistía en adaptar tres grandes bastidores a la superficie del ábside sobre los que se habría pintado la obra. Esto se llegó a aprobar pero el pintor no se llegó a enterar ya que estaba prácticamente en coma.

La imagen que se presentó en el muro no se eliminó sino que está bajo la pintura actual.

No podemos saber exactamente cómo habría sido el diseño final porque había varias alternativas aunque, actualmente, podemos contemplar alguno de los bocetos en la iglesia pero la talla de la santa que ya se había desplazado al lugar que iba a ser su ubicación definitiva: sobre el púlpito derecho, volvió a su lugar presidiendo el centro del ábside.

En la hoja parroquial del 15 de octubre de 2001 se comunica la suspensión definitiva de la obra.

El Arzobispo de Zaragoza erigió canónicamente esta parroquia de Santa Isabel con la categoría de término y la asigno como límites: tomando como punto de partida el puente sobre el río Gállego en la carretera de Barcelona, sigue el límite por el lecho del río, aguas abajo hasta encontrarse el camino del Masnillo, que va desde el Gállego hasta la carretera de Movera; continuando después por la Cenia Baja hasta la Torre de la Monja, que queda dentro de esta demarcación, y desde esta torre se dirige hacia el sur, en línea recta hasta encontrar la Urdana por cuyo cauce continua hasta llegar al punto en que tendiendo una perpendicular imaginaria a la carretera de Barcelona, quede dentro del límite de la Torre Carnicer. Por el eje de dicha carretera se dirige hacia el este hasta encontrar el termino de la Puebla de Alfinden, por el cual sigue hasta hallar el de Villamayor y por

éste continua hasta encontrar la carretera de Villamayor y el camino del Alcorce, prosigue por el eje de este camino en dirección oeste hasta la carretera de Montañana, por cuyo eje busca la carretera de Barcelona y hacia el oeste se llega hasta el puente del río Gállego, de donde se partió.

Junto a la iglesia parroquial de Santa Isabel, en su parte norte existían unos terrenos, que cuando se hizo la iglesia (1954) ya estaban destinados a viviendas para sacerdotes.

El fin de obra del Centro Parroquial “Antonio Cubel” y de las viviendas es del 26 de junio de 1996. Siendo párroco Ángel García Morata, aunque los promotores de la obra fueron los Hermanos Cubel, Mariano y Antonio. El arquitecto de la obra fue Eduardo Comas Cerdá sobre planos de 1991, y el aparejador Eduardo Pérez Domínguez.

El Parroco Don Salvador Valiente y el obispo auxiliar Don Lorenzo Bereciartua.

Las viviendas se proyectaron construir donde las actuales ya en 1955 por el Instituto Nacional de la Vivienda, habiendo un documento que así lo certifi ca en el archivo parroquial.