Desde siempre, los habitantes que ocupaban los terrenos que hoy conforman el barrio de Santa Isabel han tenido que atravesar la frontera natural del río Gállego además de la del Ebro para poder acceder al centro de la ciudad de Zaragoza. Durante siglos, las crecidas del Gállego y los avatares históricos provocaban que las construcciones levantadas para a atravesar el río se deteriorasen y se viniesen abajo.

El que lo cruzaba en el siglo XVII fue destruido en la Guerra de Sucesión y se sustituyó por uno de madera que a su vez fue arrasado durante los Sitios. Un nuevo puente sufrió desperfectos por la gran avenida de 1827, su reparación apenas duró siete años ya que en 1834 una nueva crecida arrastró lo poco que quedaba de la anterior.

Para evitar estas grandes avenidas, se decide levantar entre 1839 y 1844 el espectacular puente colgante obra de Luis de Lamartinière que se desplomó un par de veces teniendo que ser reconstruido y dada su fragilidad ser utilizado solo por peatones.

En 1915 se plantea hacer un estudio para levantar un puente nuevo que soportase las cargas que debían atravesarlo y no fue hasta 1922 cuando se encargó el proyecto que incluiría además un paso para tranvías, al ingeniero de caminos Práxedes Mateo Sagasta. Las obras de ejecución se llevaron a cabo en dos fases, disponiéndose previamente uno de carácter provisional.

En la primera fase se hizo las obras de cimentación, pilas y estribos del puente, terminada estas él 26 de junio de 1927, ascendió su coste a 522.224,18 ptas. En la segunda fase se hizo la superestructura siguiendo el proyecto de Mateo Sagasta reformado por el ingeniero de caminos Antonio Núñez Maturana. Las obras fueron ejecutadas por la Sociedad Española de Construcciones Metálicas de Bilbao, ascendiendo el importe a 1.583.848,63 ptas. El 23 de noviembre de 1930 se abría al público. La cimentación se llevó bajo el río a 14,32 m. con aire comprimido.

Tiene una longitud de 147,60 m. con un ancho total de pretil a pretil de 11 m. Consta de tres tramos con estructura superior de hierro. El puente del Gállego es el acceso urbano al barrio de Santa Isabel.

El pleno del Ayuntamiento de Zaragoza, aprueba en el expediente 337443/98 asignar oficialmente el nombre de Puente del Gállego al que sobre el referido río tiene entrada por la Avd. Cataluña y salida por Avd. Santa Isabel.

Este puente frecuentemente colapsado conforme crecía el número de vehículos, fue desdoblado con la construcción de un segundo puente de tipología similar pero de diseño moderno que se inauguraba en 1970.

En el término municipal de Santa Isabel hay proyectada una variante de la N-II que hará que esta se prolongue sobre el Gállego a través de un nuevo puente que una el sur de Santa Isabel con la avenida de La Jota y la Z-30.

Texto y domuentación de Victor Barón

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