Escuela Unitaria nº 1 Santa Isabel

Las escuelas nacionales de Santa Isabel que al comienzo se denominaban Escuela Unitaria nº 1 Santa Isabel para pasar más tarde a llamarse Grupo Escolar Guillermo Fatás, estaban situadas en lo que es hoy la Junta Municipal. Durante años, ese edificio albergó las clases donde se impartía la enseñanza para la mayoría de chicas y chicos del barrio.

Muchos recordaran esa casa de dos alturas con la carbonera debajo de la escalera en cuya planta baja estaba el parvulario y la clase de las chicas con su maestra y directora al frente, doña Paquita y que en la planta superior contaba con cuatro aulas más.

Por aquellos años la mañana del sábado era lectiva y la limpieza de la escuela se efectuaba el sábado por la tarde por dos mujeres del barrio, doña Pascuala que se encargaba de la planta baja y doña Victoria que limpiaba la planta superior, ambas estaban muchas veces acompañadas por las hijas de la primera que jugaban entretenidas en el patio delantero de la escuela.

Noticia en prensa del hundimiento de la escuela
Noticia en prensa del hundimiento de la escuela

Era la tarde de un sábado del mes de mayo de 1968. Desde hace algún tiempo, en el muro que daba al patio lateral de la escuela y que mediaba con la tienda de periódicos de Luisa Ramillete había aparecido una grieta a lo largo de la pared de la cual salía gran cantidad de tierra, que era retirada diariamente. Aquella tarde, no paraban de oírse pequeños ruidos por las paredes de la planta baja y no paraba de salir tierra por la hendedura; de repente, se produjo un gran crujido que estremeció a las mujeres que, en plena incertidumbre sobre la seguridad del inmueble, lo abandonaron saliendo al patio delantero y dando la voz de alarma. Apenas habían tenido tiempo de ponerse a salvo cuando la mitad del edificio se desplomó con el consiguiente susto y desazón que produce haber pasado una situación de tanto peligro.

No tardaron en acudir varios viandantes que pasaban por allí y los vecinos próximos que procuraron tranquilizarlas tras comprobar que no habían sufrido lesión ninguna de las cuatro y que no quedaba nadie en el recinto.

Por esas fechas ya se había iniciado la construcción de las nuevas escuelas, actualmente el Colegio Guillermo Fatás pero, hasta la apertura, parte de alumnos estuvieron cerca de cuatro meses sin poder asistir a clases.

Don Fausto, don Joaquín, don Jesús, don Jorge, don Lorenzo, don Ramón, don Ovelio, doña Andresa, doña Paquita fueron unos cuantos de los maestros que dejaron su siembra a lo largo de los años de dedicación a la enseñanza.

La escuela de Doña Agustina Rodríguez

Esta maestra zamorana, estableció su escuela en la carretera de Villamayor, hoy día camino del Encuentro. La institución daba servicio a la zona y a las torres más cercanas y era conocida popularmente como la escuela de Doña Agustina.

Escuela Dª Agustina Rodriguez
Escuela Dª Agustina Rodriguez

Era una escuela mixta, con una única clase pero muy amplia, donde compartían espacio desde los más pequeños hasta los mayores. El aula tenía unos amplios ventanales desde los que se podía contemplar, por un lado la carretera de Villamayor y por el otro un extremo del corral que tenía un árbol muy grande y al pie del mismo siempre se veía un perro guardián para regocijo de los niños.

En la planta de arriba y del mismo tamaño que la clase, se encontraban el comedor y la cocina, para los alumnos que tenían necesidad de hacer uso del mismo, la comida era preparada y servida por la propia Doña Agustina. En algunas ocasiones, el comedor se utilizaba como zona de estudio y repaso para los alumnos mayores a los que preparaba para hacer el bachiller y tenían que presentarse al examen de ingreso de forma libre, en junio o septiembre en el instituto Miguel Servet.

Anexo a la escuela, comunicada con una puerta en el patio de la planta calle se encontraba la vivienda de la maestra. En una habitación contaba con un piano que era utilizado para impartir clases de música a los alumnos de bachiller que preparaba.

El recuerdo de los antiguos alumnos es el de que disfrutaban de un ambiente muy familiar y se mantenía una excelente relación con todos los componentes de la unidad familiar de la maestra.

Antiguos alumnos propusieron rendirle un homenaje a esta maestra que marco y orientó sus vidas, proponiendo y logrando que se le dedicara una calle en el barrio.

Escuela de Malpica

A principios del siglo XX, los niños de Malpica eran enviados a las escuelas municipales de Santa Isabel, insuficientes y lejanas viéndose obligados a circular por la carretera con el consiguiente peligro de atropello.

Tres vecinos del barrio Tomas Andreu, Luis Lázaro y Celestino Saroca y con el concurso de José Gil, Félix Carnicer, Gregorio Lázaro, Eugenio Almudí, Melchor Maestro, José Soriano, el guarda del barrio y unos veinte cabezas de familia intentaron buscar una solución para los ciento cincuenta chicos distribuidos entre las treinta torres que constituían la partida de Malpica. Cuando los hombres se hallaban discutiendo surgió ante ellos la figura de la tía Vaquillas, Cecilia Balaguer.

La anciana de ochenta y dos años con cincuenta nietos y siete biznietos preguntó:

-¿Qué es lo que tramáis?

-Nada malo señora Cecilia -contestaron al unísono y procedieron a explicarle el proyecto de crear y fundar una escuela particular dentro del barrio.

¡Pues ala! Manos a la obra. Yo ofrezco el local y yo misma iré a Zaragoza y buscare la maestra, todo antes que los chiquillos se queden sin saber leer.

Buscó una buena maestra por veinticinco duros al mes, una joven llamada María Lafuente, y limpió una sala en la planta baja de su torre, colocó en la pieza cuatro bancos dos mesas de cocina y quedó formada la escuela. El local era insuficiente y los niños tuvieron que acudir por turno a las clases.

Escuela Municipal Cosme Blasco

Finalmente, se construyo la “Escuela Municipal Cosme Blasco” que comenzó a funcionar en 1931 y se cerró sobre 1970. Durante esos años maestros como don Ramón y doña Andresa, don Secundino, don Nemesio de Diego, doña Mercedes, que estuvo poco tiempo, le siguieron doña Montse, esta daba clases en su casa con su marido, después del horario escolar, preparando el bachillerato, ya que luego iban los alumnos a examinarse por libre al Instituto. Todos los maestros que pasaron por esta escuela, se identificaron plenamente con el barrio y prolongaron la escuela a cada casa y a cada familia.

Alumnos escuela Cosme Blasco
Alumnos escuela Cosme Blasco

El nuevo Guillermo Fatás

La construcción del colegio público Guillermo Fatás, que comenzó a impartir clases en el curso 1968-1969, fue uno de los acontecimientos importantes en la historia del barrio y de alguna forma se convirtió en una de sus señas de identidad.

Patio del colegio Guillermo Fatás
Patio del colegio Guillermo Fatás

En sus comienzos cuenta con una capacidad aproximada de 400 plazas y se impartía parvulario y EGB.

Situado en la calle de La Iglesia, 61. En la celebración del Día de la Provincia en 1972, fueron las instalaciones del centro las que acogieron los diversos actos que se desarrollaron. El centro ha sufrido varias ampliaciones, ya que hasta la creación del colegio del Espartidero fue el único colegio nacional del barrio.

Hoy día el centro está formado por dos edificios correspondientes a las etapas de educación infantil y primaria. Cuenta con biblioteca, comedor, aula de informática y de inglés.

Ofrece las actividades extraescolares de atletismo, tenis, voleibol, escuela de fútbol, escuela baloncesto, psicomotricidad, gimnasia rítmica, informática, manualidades, dibujo y pintura.

La Asociación de padres tuvo y tiene una gran importancia en la vida no solo del colegio si no también en el quehacer del barrio. Editan su propia revista “Te viene a la medida”

Colegio La Concepción

Uno de los primeros centros educativos con los que contó nuestro barrio fue el Colegio de la Concepción bajo el amparo de la congregación religiosa de las Concepcionistas Franciscanas.

Colegio de la Concepción
Colegio de la Concepción

Situado en un principio de la calle Sobrarbe, las religiosas decidieron trasladarse por lo que el viejo edificio fue vendido y se edificó un nuevo colegio y monasterio en el próspero barrio de Santa Isabel, cubriendo así la necesidad que existía en la zona de contar con un centro educativo de ámbito religioso.

Al cambiar su emplazamiento, fuera de los límites de la Parroquia de Altabás, modificó su nombre por el de Monasterio de Santa María del Pilar, aunque el colegio siguió manteniendo el mismo nombre: “Colegio de La Concepción”.

El nuevo edificio se construyó en la calle de la Iglesia, en el corazón de Santa Isabel. En aquellos años el barrio apenas constaba de un pequeño núcleo de casas y estaba rodeado por multitud de torres de donde provenían la mayoría de las alumnas. Igualmente, los barrios limítrofes como Movera, Villamayor o Montañana aportaban muchachas al centro. Junto a las aulas de enseñanza primaria destinadas a los más pequeños, se impartían clases de mecanografía y costura para las mayores.

El traslado de la comunidad tuvo lugar en julio de 1966, teniendo lugar la inauguración solemne el 9 de agosto de ese mismo año.

Dada la dispersión del alumnado, el colegio disponía de una furgoneta, método muy avanzado para la sociedad de la época, con la que poder recoger y devolver a las alumnas de sus respectivos domicilios.

Las leyes educativas cambiaron: se amplió la edad escolar, se creó la Enseñanza General Básica (E.G.B.), dividiéndose los alumnos en ocho cursos, y también se aumentaron las clases de preescolar, por todo ello se hubo de ampliar el edificio construyendo nuevas aulas y una zona de comedor.

En el año 1992, ante la escasez de vocaciones y las nuevas exigencias del Ministerio de Educación, las religiosas plantean la posibilidad de ir dejando su labor educativa y es la Fundación Educativa Católica quien decide asumir la titularidad del centro. Su primera actuación en el colegio fue adaptar el edificio a las exigencias de la L.O.G.S.E. realizando las obras del ala de secundaria reflejadas en el aspecto actual del colegio.

Actualmente el colegio ofrece también un servicio de custodia matinal para todos aquellos padres que tienen la necesidad de dejar a sus hijos en el colegio antes del comienzo de las clases.

El edificio obtuvo el accesit al trofeo Ricardo Magdalena de la Institución Fernando el Católico en el año 1966.

C.E.I.P. El Espartidero

Uno de los centros educativos más recientes con los que cuenta Santa Isabel es el C.E.I.P. El Espartidero que abrió sus puertas en el curso 2006-2007, concretamente el 11 de septiembre de 2006. Situado en la calle Dieciséis de Julio, en la actualidad su director es don Manuel Vergara.

Colegio El Espartidero
Colegio El Espartidero

El centro cuenta con la asistencia a clase de 549 alumnos entre los 3 y los 12 años, en los niveles de Educación Infantil y Primaria repartidos en 20 aulas (11 de Educación Infantil y 9 de Educación Primaria).

Así mismo también disponen de instalaciones tales como de sala de informática, gimnasio, biblioteca, sala psicomotricidad y sala de usos múltiples así como un comedor escolar con capacidad para 390 comensales. El Centro además es de escolarización preferente para alumnos con deficiencia motora.

En su proyecto educativo se incluye un programa de bilingüismo castellano- francés desde los 3 años hasta 3º de Primaria, pizarra digital en Educación Primaria desde el curso 2008-09. También participan en los programas institucionales “Ramón y Cajal” y “Tablets PC” que pretende familiarizar a los alumnos/as en el uso de las nuevas tecnologías. Trabajan, junto con otros colegios de España y varios países europeos en dos proyectos de contenido medioambiental (Proyecto Huiza y Proyecto Comenius)

En el ámbito deportivo tiene federados tres equipos de baloncesto y uno de fútbol que participan en las ligas escolares.

Por último, desde hace cuatro años funciona la Escuela de Padres y Madres, lugar de encuentro para todos aquellos que desean enriquecerse como progenitores y comprender mejor la difícil tarea de educar a los hijos.

Universidad Laboral femenina

En 1955 el Ministerio de Trabajo, a través de las Mutualidades Laborales procedió a la creación de unos centros que se denominarían Universidades Laborales. Estos centros docentes hicieron posible la formación cultural y profesional de muchos hijos de obreros y gente trabajadora que pudieron realizar estudios medios o superiores, amparados en las becas del Ministerio de Trabajo de aquella época. Pero no fue hasta 1964 cuando se decidió crear la Universidad Laboral Femenina intentando subsanar las carencias relacionadas con la educación de la mujer.

Universidad Laboral
Universidad Laboral

Decidida su ubicación definitiva en Zaragoza, el Ayuntamiento ofreció unos terrenos en el polígono industrial de Malpica donde se construyó el primer edificio.

Con sus 300.000 m2 de superficie total, más de 30.000m2 eran de zonas verdes ajardinadas y arbolado, con estanques de agua y en sus 65.000 m2 edificados se alojaban, una piscina cubierta climatizada (la primera que se construyó en Zaragoza), biblioteca con capacidad de 200 lectores, tres salones de actos, el principal con capacidad para 1.400 personas sentadas, cancha polideportiva con suelo de parquet, laboratorios de física, química, ciencias naturales y de idiomas, nave taller con maquinaria de confección industrial. Tres residencias de alumnos/as, apartamentos para profesorado y viviendas para el personal de servicio, servicios médicos y enfermería con más de 30 camas, pabellones de aulas con capacidad para más de 2000 alumnos, comedores, cocina, cafetería, capilla, oficinas. El exterior contaba con estadio para la práctica del atletismo, campo de fútbol de césped, pistas de tenis, baloncesto, balonmano, vóleibol.

Inaugurado en noviembre de 1967, 1.200 alumnas, de todas las partes de España, Andalucía, Castilla, Asturias, País Vasco, Galicia, Cataluña… comenzaron las clases.

El régimen era internado o medio pensionistas. El alumnado se distribuía en Colegios, frente a los cuales había una directora y el equipo de ayudantes. Estos colegios recibían nombre de colores y los alumnos que los componían tenían como afinidad los estudios y las edades. El organigrama constaba de una rama docente, otra residencial, otra administrativa, otra técnica y otra de Servicios generales. Las secciones eran: Formación Profesional, Bachilleratos (tanto técnicos como normales), de Escuelas Universitarias, los primeros años hubo dos la de Ingeniería Técnica Química y la de Asistente Social, que posteriormente se conoce como Trabajadores Sociales, posteriormente hubo Magisterio e Ingeniería Técnica de Confección y de Talleres y Laboratorios.

La Universidad Laboral, que llego a contar con más de 2.500 alumnos tenía como máximo responsable a la figura del rector aunque durante toda su existencia no tuvo más que dos, la fundadora Dª María Victoria Eiroa y su sustituto D. José A. Perales. Posteriormente, tras el cambio de nombre, ha tenido varios directores.

En 1992 se detecta “Aluminosis” o corrosión del hormigón (proceso químico de pérdida de volumen que genera un hormigón poroso, con disminución de su resistencia) en algunas zonas del conjunto de edificios. Es paradójico que, en su día, la Universidad Laboral recibiese el trofeo Ricardo Magdalena, trofeo creado para destacar la calidad arquitectónica, idoneidad constructiva y servicio a sus usuarios de los edificios.

Debido pues a los problemas estructurales del edificio y con la llegada de la reforma educativa y de acuerdo con la filosofía pedagógica del momento se decide construir un nuevo Instituto en Santa Isabel (hoy IES ITACA).

I.E.S Ítaca

En 1993, el entonces director provincial del Ministerio de Educación y Ciencia don Julián Abinzano transmite al consejo escolar del C. E. I. La decisión de proceder a la construcción de un edificio alternativo al ya existente tomando la siguiente resolución:

“el C. E. I. abandonará el edificio de la antigua Universidad Laboral”. Los problemas de estructura, la necesidad de acercamiento al núcleo de población y de accesibilidad de los alumnos, recomiendan la necesidad de construir un nuevo centro.

En 1994, el pleno del Ayuntamiento de Zaragoza acuerda, entre otros “aceptar los terrenos en el barrio de Santa Isabel junto a la carretera de Montañana donde se ubicará el C.E.I y oficiar al Sindicato de Riegos de Mamblas al objeto de buscar una solución inmediata para el desvío o entubamiento del riego de la Torre del Ángel, que atraviesa la parcela”.

No sería hasta 1995 cuando las obras para construir el nuevo centro saliesen a licitación por un valor de 700 millones de ptas., más 200 destinados a mobiliario y equipamientos.

Vista aérea IES Ítaca
Vista aérea IES Ítaca

La construcción de este instituto nació en medio de las críticas y quejas vecinales que observaban que el nuevo instituto carecía de los accesos correspondientes que permitiesen su accesibilidad.

Finalmente, sería inaugurado el día 10 de Diciembre de 1998 conmemoración del cincuenta aniversario de la declaración de los derechos humanos.

El nuevo instituto que se construyó en una parcela de 30.000m2, comenzando su actividad en octubre de 1997 como continuación de servicio que realizaba el Centro de Enseñanzas Integradas de la Universidad Laboral de Zaragoza.

Actualmente estudian más de mil doscientos alumnos de Santa Isabel, Movera, Montañana, Peñaflor, Villamayor, Leciñena, Perdiguera, La Puebla de Alfinden y Pastriz. Siendo su director D. Javier A. Melendo Soler y los estudios impartidos van desde la educación secundaria obligatoria (E.S.O.), bachilleratos, ciclos formativos de grado medio: gestión administrativa, operador de proceso en planta química, conducción de actividades físicas, y titulaciones de ciclo superior: administración y finanzas, secretariado, animación de actividades físicas y deportivas, industrias de proceso químico, etc. Así mismo, el instituto publica una revista llamada “El Árbol de la Ciencia”.

El I. E. S. Ítaca se ha integrado a la perfección en el dinamismo del barrio convirtiéndose en una parte importante del sistema educativo en Santa Isabel.

Escuela Infantil “Brioletas”

Las Escuelas Infantiles tienen como misión fundamental el desarrollo integral de los niños con participación de padres y madres en el proceso educativo atendiendo a la diversidad, las necesidades especiales y fomentando los valores democráticos y humanos.

En Santa Isabel contamos desde hace un par de años con la Escuela Infantil “Brioletas”.

Escuela infantil Brioletas
Escuela infantil Brioletas

Se trata sin duda de un Centro Escolar Municipal de última generación dotado de todas las comodidades y adelantos para satisfacer la creciente demanda de los jóvenes padres de Santa Isabel.

Emplazada en la calle de la Iglesia. La construcción se integra tanto por su escala como por su programa educacional en el resto del complejo educativo del entorno.

La obra tuvo un presupuesto de 2,1 millones de euros, incluyendo tanto la edificación como la urbanización de la parcela y las aéreas de recreo. Todo ello en una área de 4.582,48 m2 de los que 1474,21 m2 son superfi cie construida y el resto (3.108,28 m2) son de urbanización. Los arquitectos encargados del proyecto fueron don Santiago Carroquino y don Hans Finner.

A pesar de llevar operativa desde el comienzo del curso, su apertura oficial se pospuso hasta el lunes 12 de enero de 2009. El Consejero de Presidencia: don Fernando Gimeno, la Concejala de Cultura y Educación doña Pilar Alcober y la Presidenta de la Junta de Distrito doña Elena Allué fueron los encargados de inaugurar unas instalaciones que dan cobijo a 70 niños de entre 0 y 3 años.

“Brioletas”, en el Valle de Gistau se denomina con este nombre a las flores violetas.

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